
Samsung ha marcado el inicio de la tendencia de los anillos inteligentes con el lanzamiento del Galaxy Ring el 17 de enero, generando debates sobre si este nuevo dispositivo se convertirá en una revolución o simplemente en una moda pasajera. Según Custom Market Insights, se espera un crecimiento del 21% en esta categoría de wearables de 2023 a 2032, alcanzando los 22,49 millones de dólares.
Los anillos inteligentes, que comparten similitudes con las smartbands, ofrecen funciones como monitorización del sueño, pagos contactless y medición del ritmo cardíaco. Aunque carecen de pantalla, su comodidad y funcionalidad los hacen atractivos. Expertos como Carlos García Calatrava y María Albalá ven el potencial en el control gestual y la captura de movimientos de los dedos.
A pesar de los intentos anteriores, los anillos inteligentes han sido de nicho. El lanzamiento de Samsung podría cambiar el panorama, especialmente en mercados como India. Sin embargo, los expertos sugieren que, a corto plazo, seguirán siendo de nicho en Europa. La competencia y la reducción de precios podrían ser clave para su éxito masivo en el futuro.
