Las tensiones geopolíticas en torno a la tecnología han llevado a medidas restrictivas en varios países, incluyendo la imposición de limitaciones en el uso de equipos de origen chino. Sin embargo, mientras se plantean interrogantes sobre la dependencia tecnológica entre naciones, China ha emergido como líder en la innovación 5G.

Hasta septiembre de 2022, las estadísticas de la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (WIPO) revelan que China encabeza la lista de solicitudes de patentes globales, con un 46.6% del total. En el campo específico de la tecnología 5G, China ostenta el 21% de las patentes concedidas a nivel mundial, superando a otras naciones. Además, empresas asiáticas dominan el desarrollo de esta tecnología móvil, con cinco compañías de la región en los primeros puestos de patentes.

La cooperación, más que la confrontación, entre China y Estados Unidos podría acelerar el progreso de las industrias y la expansión de la conectividad, lo que conllevaría beneficios económicos a nivel global. El despliegue del 5G no solo impulsa el dominio tecnológico, sino que se convierte en el motor económico de la cuarta revolución industrial.

En Latinoamérica, el sector móvil ya ha demostrado su impacto significativo en la economía, aportando 7.4% del PIB en 2021. Se prevé que esta contribución alcance los 365,000 millones de dólares para 2025. La estrecha relación entre la conectividad y el crecimiento económico respalda la importancia de la cooperación global en el avance de la tecnología 5G.