China ha dado un paso significativo en su camino hacia la independencia tecnológica al presentar su nuevo superordenador, denominado Central Intelligent Computing Center. La compañía China Telecom, con aparente respaldo del gobierno chino, destaca no solo por ser un superordenador, sino por ser el primero diseñado con el 100% de componentes y tecnología de origen chino. Esta autonomía tecnológica es crucial en la competencia mundial, especialmente cuando Estados Unidos ha bloqueado el acceso de su tecnología a empresas chinas.

Este hito muestra la capacidad de China para superar las restricciones impuestas por Estados Unidos, que históricamente ha vetado el acceso tecnológico a empresas chinas. El anuncio coincide con la prohibición estadounidense a las empresas chinas de utilizar servicios en la nube de gigantes como Google, Amazon y Microsoft para entrenar modelos de Inteligencia Artificial, lo que refleja la creciente independencia tecnológica china.

El nuevo superordenador es capaz de manejar modelos de lenguaje de gran tamaño, integrando varios millones de millones de parámetros. Este avance tecnológico resalta la determinación de China en destacar en el ámbito tecnológico y envía un claro mensaje a Estados Unidos sobre su creciente autonomía en este sector. La presentación de este ‘superordenador’ subraya la competencia entre ambas naciones por liderar la revolución tecnológica global.