Mantener tu red Wi-Fi protegida es esencial para evitar que intrusos no deseados accedan a tu conexión y comprometan tu seguridad en línea.

Una forma de hacerlo es ocultando el SSID (Service Set Identifier), que es el nombre de tu red Wi-Fi. Al ocultar el SSID, tu red no aparecerá en la lista de redes disponibles cuando otros dispositivos busquen conexiones Wi-Fi. Esto dificulta que los intrusos encuentren y accedan a tu red.

Para ocultar el SSID, debes acceder a la configuración de tu enrutador Wi-Fi a través de la dirección IP predeterminada o la interfaz de administración. Busca la opción de configuración de la red inalámbrica y desactiva la difusión del SSID.

Ten en cuenta que al ocultar el SSID, deberás ingresar manualmente el nombre de la red en tus dispositivos autorizados para conectarte a ella. Además de ocultar el SSID, es fundamental utilizar cifrado de red para proteger tu conexión Wi-Fi. El cifrado de red asegura que los datos transmitidos entre tus dispositivos y el enrutador Wi-Fi estén protegidos y sean inaccesibles para terceros.

Otro aspecto importante para mantener tu red Wi-Fi segura es establecer contraseñas seguras y únicas. Evita utilizar contraseñas predecibles o comunes, como «password» o «123456». Opta por contraseñas complejas que incluyan una combinación de letras, números y símbolos, y asegúrate de cambiarlas periódicamente. Además, no compartas tu contraseña Wi-Fi con personas no autorizadas y evita escribirla en lugares fácilmente accesibles.

Recuerda que la seguridad de tu red Wi-Fi es un proceso continuo. A medida que evoluciona la tecnología, también lo hacen las técnicas utilizadas por los intrusos. Mantente actualizado con las últimas prácticas de seguridad y asegúrate de implementar las medidas adecuadas para proteger tu red.