IBM y la NASA han establecido una colaboración con el propósito de desarrollar un modelo de inteligencia artificial (IA) que se centre en el análisis de datos geoespaciales para abordar los desafíos del cambio climático. Este modelo, anunciado a principios de este año, tiene como objetivo permitir a los científicos analizar una amplia gama de información, incluidos millones de artículos y imágenes satelitales. Su aplicación abarcará desde evaluar el impacto de las olas de calor en los cultivos hasta anticipar la calidad del aire afectada por el humo. La iniciativa busca brindar herramientas esenciales para la predicción y planificación de riesgos futuros, aliviando la carga del análisis manual y facilitando la adaptación efectiva.

Este enfoque en la IA resulta aún más crucial a medida que los científicos enfrentan la inminente tarea de procesar enormes cantidades de datos, previendo cerca de 250 mil terabytes de información de nuevas misiones para el año 2024. El análisis manual de datos satelitales, que a menudo consume tiempo significativo debido a la anotación humana de características, se ve atenuado por el uso de modelos de IA básicos. Estos modelos automáticos extraen información de imágenes en bruto, agilizando el proceso y permitiendo un análisis más eficiente.

Un hito importante de esta colaboración es la presentación pública del modelo «IBM NASA Geospatial» en Hugging Face, una plataforma de IA de código abierto. Jeff Boudier, Jefe de Producto y Crecimiento de Hugging Face, enfatiza la importancia del intercambio de información y la colaboración en el avance científico. Este modelo geoespacial recién lanzado no solo es el más grande alojado en Hugging Face, sino que también marca un logro significativo al ser el primer modelo básico de IA de código abierto con participación directa de la NASA. En conjunto, esta colaboración demuestra un esfuerzo prometedor para abordar el cambio climático mediante la potencia de la IA y la colaboración interdisciplinaria.