La Inteligencia Artificial (IA) ha traído consigo ventajas notables, simplificando la obtención de información y optimizando procesos empresariales. Sin embargo, este avance también ha permitido la creación de malwares más sofisticados. Expertos advierten que estos programas maliciosos, impulsados por algoritmos de IA, pueden analizar el comportamiento de los usuarios y atacar de manera más precisa y eficiente. Miguel del Olmo, director de Consultoría en Baker Tilly México, destaca la necesidad de redoblar los esfuerzos en ciberseguridad, ya que los ataques ahora involucran un proceso de comprensión de la conducta del usuario, lo que los hace más difíciles de detectar y prevenir.

La comprensión del uso de la IA es crucial para prevenir futuros ciberataques. Empresas como Apple han tomado medidas para limitar ciertas herramientas con el objetivo de mitigar riesgos. A pesar de ciertas preocupaciones sobre seguridad y pérdida de empleos, la mayoría de los usuarios continúan aprovechando las ventajas de las tecnologías basadas en IA en su rutina diaria. La adopción de esta tecnología conlleva la responsabilidad de entender sus implicaciones y riesgos.

Miguel del Olmo sugiere un enfoque «Zero Trust» para enfrentar este desafío, imaginando el peor escenario y desarrollando estrategias de control adecuadas. En un estudio de la Universidad de Stanford y Tessian, se encontró que un alto porcentaje de los ciberataques se deben al descuido de los colaboradores. Esto resalta la importancia de mantener la mente alerta y verificar antes de actuar. La colaboración entre diferentes áreas de la organización, junto con la inversión en ciberseguridad y capacitación, se perfilan como medidas fundamentales para enfrentar las crecientes amenazas de ciberataques impulsados por IA.