Científicos y filósofos han estado debatiendo la definición de «vida» durante un tiempo. Mientras las personas a menudo utilizan métodos inferenciales y «viscerales» para clasificar los fenómenos en su entorno, un algoritmo informático demuestra ser más preciso en la detección de vida.

Recientemente, un equipo de investigadores publicó un estudio en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, donde destacaron un método basado en IA que logra distinguir con una precisión del 90% entre muestras biológicas y no biológicas.

El autor principal, Jim Cleaves, del Laboratorio de la Tierra y los Planetas de la Institución Carnegie para la Ciencia, explicó que la IA está revolucionando la astrobiología al trabajar con grandes conjuntos de datos para identificar patrones que pueden ayudar a definir la vida.

Este nuevo método, apodado «el santo grial de la astrobiología,» podría arrojar luz sobre la historia de antiguas rocas terrestres y muestras recogidas por el rover Curiosity de Marte.

El Dr. Douglas Vakoch, Presidente de METI Internacional, señaló que la IA evita conclusiones simplistas al no considerar automáticamente que todo lo que contiene carbono es un signo de vida. La IA demostró su capacidad al no ser engañada por moléculas complejas como los aminoácidos, que también contienen carbono.

En una entrevista, Jim Cleaves mencionó que Marte es un objetivo obvio para aplicar este método, pero las lunas heladas de los planetas exteriores, como Encélado, Titán y Europa, son aún más interesantes. Además, estos descubrimientos podrían ayudar a aclarar las opiniones sobre pruebas de vida primitiva en la Tierra.

En resumen, la integración de la IA en la astrobiología está abriendo nuevas perspectivas para detectar vida en otros planetas y ayudar a comprender los orígenes de la vida en la Tierra, superando las limitaciones de los enfoques tradicionales.