El debut del primer smartphone de Nothing trajo consigo inevitablemente comparaciones con el iPhone de Apple. Sin embargo, este no fue el único desafío que enfrentó la empresa. Nacida en medio de una pandemia global, tuvo que lidiar con una serie de obstáculos, desde la creación de la marca hasta la fabricación, la obtención de financiamiento y, finalmente, el lanzamiento de su primer dispositivo.

El mercado de los teléfonos inteligentes es conocido por ser altamente competitivo y en constante evolución. En los últimos seis años, aproximadamente 470 marcas han desaparecido, consolidando aún más el espacio, que pasó de 720 marcas registradas en 2017 a casi 250 en 2023, según datos de Counterpoint.

David Sanmartín, uno de los cofundadores de Nothing, destacó que antes de fundar la empresa, él y sus socios notaron que el mercado de la electrónica había perdido parte de su atractivo y capacidad para inspirar a las nuevas generaciones, en contraste con la época de innovación de hace una década o más. La estrategia de Nothing, que incluye dispositivos con diseños transparentes y una visión de construir un ecosistema de productos tecnológicos icónicos, busca desafiar el statu quo y abrir nuevas posibilidades en el mercado. Con recientes inversiones de alto perfil y una incursión exitosa en el mercado mexicano, Nothing está encaminada a forjar su propio camino en la industria de la electrónica y más allá.