La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha presentado Sarah, un avatar de inteligencia artificial diseñado para proporcionar información de salud. Sarah, cuyo nombre es el acrónimo de Smart AI Resource Assistant for Health, pretende ser una fuente de información confiable en ocho idiomas, incluido el español.

Aunque se esperaba que Sarah fuera capaz de ofrecer información detallada sobre temas de salud, en las primeras pruebas ha mostrado deficiencias al proporcionar recomendaciones generales. Sin embargo, la OMS busca mejorar esta herramienta para que sea más útil y precisa para los usuarios.

A pesar de las limitaciones actuales, la OMS ve un gran potencial en la inteligencia artificial para mejorar el acceso a la información de salud. Sin embargo, también reconoce la importancia de abordar cuestiones éticas y de privacidad en el desarrollo de estas tecnologías.

El lanzamiento de Sarah refleja la creciente presencia de la inteligencia artificial en el ámbito de la salud, con otras empresas tecnológicas también desarrollando herramientas similares. Aunque estas herramientas pueden ser útiles, es importante que los usuarios comprendan sus limitaciones y no las utilicen como única fuente de información médica.