En el marco del Día Internacional de la Madre Tierra, celebrado el 22 de abril, la preocupación por preservar el medio ambiente es evidente entre los millennials. Aunque el reciclaje y el cuidado del agua son prácticas comunes para protegerlo, la tecnología se ha convertido en una fuente creciente de contaminación.

Los correos electrónicos, almacenados en grandes centros de datos a lo largo del mundo, representan una de las principales fuentes de contaminación digital. Para su funcionamiento, estos centros requieren una cantidad considerable de electricidad, en su mayoría producida por combustibles fósiles, lo que genera emisiones de carbono significativas.

El consumo digital en aumento, junto con el spam y la rápida obsolescencia de dispositivos electrónicos, contribuye a este problema. Sin embargo, existen acciones que los individuos pueden tomar para reducir su huella de carbono digital, como pensar antes de enviar correos, limitar el uso de dispositivos y utilizar Wi-Fi en lugar de datos móviles.