Cada día parece que estamos más cerca de vivir en una película de ciencia ficción, y esto se debe en buena medida al gigantesco avance de tecnologías como la Inteligencia Artificial. Pero también al avance en cuestiones militares debido a los conflictos visibles y latentes que existen en la Tierra. Por este motivo, nos encontramos con que EE. UU. estaría trabajando en la creación de un submarino supersónico, algo que técnicamente parece imposible, debido a la necesidad de desplazarse dentro de una pesada masa de agua. Sin embargo, parecen haber encontrado una técnica útil para ello.

Estados Unidos quiere lograr algo que suena imposible: el submarino supersónico. Nos tenemos que remontar al año 2016 para recorrer el camino de un equipo de investigadores que ha estado explorando las fronteras de la tecnología submarina. El equipo de la Universidad de Pensilvania y con un importante espaldarazo económico de la Marina de los Estados Unidos ha estado inmerso en una apuesta bastante interesante. Con el objetivo de desarrollar submarinos capaces de viajar a velocidades supersónicas de Mach 3 (equivalente a 3.704 kilómetros por hora) quieren lograr hacer uso del método de la supercavitación.

La supercavitación es la creación de una burbuja de gas alrededor de la nave, lo cual reduce significativamente la resistencia del agua y permite alcanzar velocidades extremadamente altas bajo el mar. Sin embargo, la supercavitación no es algo fácil de conseguir, al contrario, ya que requiere repensar la estructura de los submarinos y los métodos de impulso que llevan a cabo. Las hélices resultan completamente ineficaces en este entorno, ya que estas no funcionan dentro de la burbuja de gas generada por la supercavitación.

En plena competición con China. No se sabe realmente si esta técnica va a lograr éxitos reales o no, pero está claro que es bastante interesante y que si el ejército de EE. UU. está detrás, no es de extrañar que finalmente encuentren la manera de llevarlo a cabo. Al fin y al cabo, esto surge a raíz de una vehemente competitividad en la carrera armamentística contra China, país que está modernizando su armada a pasos agigantados.