Científicos canadienses y mexicanos han desarrollado el «Swift Ray 1», el primer dispositivo hiperespectral del mundo diseñado para observar de cerca heridas y cicatrices. Aunque las cicatrices se consideran comunes y generalmente no graves, pueden presentar problemas para algunas personas. Este dispositivo portátil se integra con smartphones y utiliza firmas térmicas y propiedades de iluminación de la fluorescencia bacteriana para identificar zonas alrededor de una herida, indicando si la cicatrización progresa adecuadamente o se ha convertido en una infección.

En un estudio clínico publicado en la revista Frontiers in Medicine, el Swift Ray 1 demostró su eficacia al clasificar heridas en categorías de no inflamadas, inflamadas e infectadas. La herramienta se conecta de forma inalámbrica a la cámara del smartphone, captura datos clínicos completos y proporciona a los médicos una visión sin precedentes de la cicatrización de las heridas del paciente. Además, utiliza infrarrojos de onda larga, infrarrojos cercanos, ultravioleta y tecnología de imagen RGB para iluminar características invisibles de las cicatrices bajo la piel.

Swift Ray 1 se diferencia por su capacidad para proporcionar información invisible al ojo humano, permitiendo a los médicos observar cómo responde el organismo a la herida y detectar fluorescencia bacteriana, información crucial para tomar decisiones clínicas. La herramienta se integra en la plataforma digital para heridas basada en IA, Swift Skin and Wound. Para facilitar la revisión de las imágenes y la captura de los resultados, se ha diseñado para funcionar con smartphones, lo que permite a los médicos compartir información relevante para agilizar la atención.

Este dispositivo se destaca por su capacidad para detectar complicaciones en cualquier tono de piel. Utiliza termografía y imágenes de fluorescencia bacteriana para identificar signos difíciles de detectar en tonos de piel oscuros, como el eritema. Por lo tanto, proporciona una herramienta coherente para identificar complicaciones en pacientes de diferentes tonos de piel, mejorando la atención y el tratamiento de las heridas en cualquier contexto clínico.