Microsoft está preparando una sorpresa para los jugadores de Windows 11. La compañía incorporará una tecnología impulsada por inteligencia artificial para mejorar el rendimiento y la calidad visual de ciertos juegos en el sistema operativo.

La nueva función, denominada Superresolución automática, será una herramienta potenciada por inteligencia artificial. Está diseñada para aumentar tanto las tasas de cuadros por segundo como la calidad gráfica de los juegos compatibles.

Se espera que esta innovación sea parte de una actualización programada para la segunda mitad del año. Aunque aún no hay una fecha exacta de lanzamiento, se especula que estará disponible en equipos con Unidades de Procesamiento Neuronal (NPU), dedicadas al procesamiento de inteligencia artificial.

La Superresolución automática se perfila como la respuesta de Microsoft al DLSS de Nvidia, otra tecnología basada en inteligencia artificial. Esta mejora automática de juegos promete ofrecer una experiencia más fluida y visualmente impresionante a los usuarios de Windows 11